Cuando fallece un familiar y hay varios herederos, lo normal es que todos tengan que ponerse de acuerdo para repartir los bienes. Sin embargo, muchas veces ocurre que uno de ellos no quiere firmar, no contesta o no está de acuerdo con el reparto.
Esta situación puede bloquear la herencia durante meses o incluso años, especialmente cuando hay una vivienda, cuentas bancarias o bienes que no se pueden vender ni adjudicar sin la firma de todos.
Primero hay que saber qué está pasando
No todos los casos son iguales. Puede ocurrir que el heredero todavía no haya dicho si acepta o renuncia a la herencia. También puede pasar que sí quiera heredar, pero no esté conforme con cómo se van a repartir los bienes.
Esta diferencia es importante porque la solución no será la misma.
Si el heredero no dice nada
En Navarra, cuando una persona es llamada a una herencia, puede aceptarla o renunciar a ella. Pero no puede mantener bloqueada la situación indefinidamente.
Si no se pronuncia, los demás interesados pueden requerirle formalmente para que diga si acepta o renuncia. Tras ese requerimiento, que se hace ante Notario, dispone de un plazo de treinta días para decidir.
Si no renuncia dentro de ese plazo, la herencia se entiende aceptada.
Si acepta, pero no quiere repartir
Un heredero puede no estar de acuerdo con el valor que se ha dado a una vivienda, querer quedarse con un bien concreto o negarse a vender una casa familiar.
En estos casos, si no hay acuerdo, la herencia no puede repartirse amistosamente ante notario. Pero eso no significa que el resto de herederos tengan que esperar para siempre.
La ley permite acudir a otros mecanismos para desbloquear la situación, como el nombramiento de una persona encargada de hacer el reparto o, si no hay otra solución, iniciar un procedimiento judicial de división de herencia.
Cuidado con dejar pasar el tiempo
Uno de los errores más frecuentes es pensar que, mientras no se firma la herencia, no hay que hacer nada.
Pero los impuestos y los gastos siguen corriendo. Además, si hay inmuebles, pueden acumularse recibos, gastos de comunidad, IBI o problemas de mantenimiento.
También puede ocurrir que, si la herencia se retrasa demasiado, fallezca otro heredero y haya que contar con sus propios herederos, complicando todavía más el reparto.
¿Y si un heredero vive en la casa heredada?
En otra noticia de nuestro blog ya hablamos sobre qué puede ocurrir cuando uno de los herederos utiliza en exclusiva una vivienda de la herencia y qué opciones pueden tener los demás.
Por eso, si este es tu caso, te recomendamos consultar también esa publicación para entender mejor qué medidas pueden adoptarse.
Por tanto, que un heredero no quiera firmar no significa que la herencia quede bloqueada para siempre. Lo importante es actuar cuanto antes, saber si el problema está en la aceptación de la herencia o en el reparto de los bienes, y escoger la vía más adecuada para desbloquear la situación.
Desde Elcarte Abogados podemos estudiar tu caso y ayudarte a encontrar la mejor solución.







